Por primera vez en la historia la salida de la Volvo Ocean Race se realizaba desde un puerto no británico. Los puertos españoles de Sanxenxo y Vigo compartían el protagonismo de la salida de la Volvo Ocean Race 2005-2006, una regata cargada de novedades, desde los propios y novedosos barcos – Volvo Open 70 – hasta la normativa en cuanto a velas y número de tripulantes.
Los nuevos barcos levantaban grandes expectativas y el varadero del puerto gallego era la zona de máxima acción. Cuatro diseños de Bruce Farr –Brasil 1, Ericsson, Piratas del Caribe y Movistar- frente a dos diseños más extremos de Juan Kouyoumdjian y uno de Don Jones.
Mientras que los diseños de la oficina americana eran los que levantaban una mayor confianza general en detrimento de las unidades diseñadas por el revolucionario argentino, el tiempo y las duras condiciones de una regata como la planteada en esta ocasión darían la razón a los diseños de Juan K, ya fuera tanto en velocidad con vientos duros o como en respuesta estructural.
Por otra parte, la regata presentaba modificaciones en su recorrido y en la puntuación por etapa. Las razones de seguridad se impusieron en las etapas que más riesgo de encontrar hielo tenían, con la incorporación de unos famosos waypoint que debían de ser cruzados –Ice Waypoints-.
En cuanto a puntuación, a cada etapa (en la que se anotarían los mismos puntos que barcos inscritos) se le añadiría la puntuación de las metas volantes (medio punto por barco inscrito) y las regatas costeras (con la misma puntuación que las últimas).
Gran parte de la acción inaugural transcurría en Sanxenxo, cuartel general de los equipos, que durante semanas entrenaban y se preparaban en las aguas de esta pequeña localidad costera, cuyo Race Village recibía la visita de miles de personas, desde niños hasta S.M. Don Juan Carlos, Rey de España.
El 5 de noviembre se celebraba la primera regata inshore de la Volvo Ocean Race. Nadie se quería perder este acontecimiento único en aguas gallegas y miles de personas acudían al Puerto Juan Carlos I, en Sanxenxo, mientras cientos de barcos dificultaban las labores de la Guardia Costera para mantener la zona de exclusión.
Seis barcos se situaban en la línea de salida de la primera inshore de la Vuelta al Mundo 2005-2006, siendo el equipo australiano el gran ausente. El pistoletazo de salida se daba bajo unas condiciones de vientos ligeros, que a la postre favorecerían a los barcos Farr, con victoria final para un exultante Ericsson, seguido del Brasil 1 y del Piratas del Caribe. Cuarto era el Movistar de Bouwe Bekking y más rezagados los dos hermanos ABN AMRO.
Una semana más tarde, en Vigo, tendría lugar la histórica salida de la edición 2005-2006 de la Volvo Ocean Race, con siete barcos en su línea de salida – el equipo australiano llegaba a la costa gallega una semana antes del inicio de la regata. Cientos de miles de personas convertían esta salida en la más multitudinaria de la historia de la Volvo Ocean Race, a pesar de las desapacibles condiciones meteorológicas.
El 12 de noviembre comenzaba la primera etapa de la Volvo Ocean Race bajo los efectos de una fuerte tormenta y unos vientos de más de 40 nudos de intensidad, restos de la cola del huracán Wilma que azotaba la costa gallega. Durante las primeras millas hasta Ciudad del Cabo, lluvia y grandes olas serían los únicos compañeros de la flota de la Vuelta al Mundo. En el primer fin de semana de navegación se producían ya los primeros incidentes y dos de los barcos Farr, el Piratas del Caribe de Paul Cayard y el Movistar de Bouwe Bekking, anunciaban daños estructurales.
El 14 de noviembre el equipo español llegaba a Portimao, Portugal, para reparar mientras el Piratas se detenía en Cascais para realizar las reparaciones. Ambos equipos tendrían que retirarse de la etapa. El Movistar era embarcado en un mercante rumbo a Ciudad del Cabo, mientras que los Piratas de Cyard aceptaban el rápido transporte en Antonov que les facitó económicamente la empresa española Pescanova.
Por su parte el ABN 1 sufría un incendio a bordo, afortunadamente sin daños que lamentar. Este equipo era el primero en cruzar el Ecuador y la meta volante de Fernando da Noronha, perseguido por el Ericsson, el Brasil 1 y el ABN AMRO 2, que cruzaban la meta una hora más tarde.
Poco después y a cuatro días de la línea de llegada, el Ericsson sufría problemas con los brazos hidráulicos de su quilla, mientras los barcos diseño de Juan Kouyoumdjian, los dos ABN, batían el récord de velocidad de 24 horas.
Tras 6.400 millas por el Atlántico, atravesando el Ecuador y la zona de los Doldrum, el ABN AMRO 1 era el primero en cruzar la línea de llegada en Ciudad del Cabo el 1 de diciembre, seguido del ABN AMRO 2. El Brasil 1 lo haría el 2 de diciembre y el Ericsson un día más tarde. El equipo australiano cruzaba la línea de llegada el 6 de enero con daños en su botavara.
Prueba costera Ciudad del Cabo
El 26 de diciembre tenía lugar la prueba costera de Ciudad del Cabo. Los siete equipos se enfrentaban entre ellos con vientos de hasta 20 nudos y la flota sufría algunos nuevos daños en sus unidades; al ABN AMRO se le enrollaba el spi, el Movistar quedaba bloqueado en una trasluchada con problemas en la quilla, el Brasil 1 achicaba agua y el Ericsson sufría problemas en la mayor.
El resultado final, tras haber acortado el recorrido, otorgaba una nueva victoria al ABN AMRO 1 –excepcional, como se demostraría durante toda la Volvo Ocean Race con vientos fuertes-, el segundo puesto era para un recuperado Movistar, mientras el tercer cajón del podio lo ocupaba ABN AMRO 2. Cuarto era el Brasil 1, seguido del Piratas de Cayard, el Ericsson y el equipo australiano, el ING Real Estate Brunel.
El 2 de enero de 2006 los siete barcos de la Volvo Ocean Race iniciaban las 6.100 millas de la segunda etapa de la Vuelta al Mundo –que además sería la segunda más larga-; la primera vez que la flota de Volvo Open 70 se enfrentaba al Océano Sur. Esta etapa, que contaba con Ice-waypoints para evitar posibles colisiones de los barcos con icebergs y dos metas volantes en Kerguelen Island y Eclipse Island, se convertiría en una etapa épica para la flota de la Volvo Ocean Race.
Tras una lenta salida en condiciones de vientos ligeros pronto comenzaban las primeras roturas y el Brasil 1 –con una deslaminación en cubierta- y el Ericsson debían volver a tierra. Tras cuatro días de navegación el Ericsson anunciaba su retirada de la etapa debido a problemas con sus pistones de la quilla, mientras sus compañeros Farr, el Movistar y el Piratas del Caribe, tenían que volver a detenerse y realizar nuevas reparaciones en sus barcos.
El equipo del ABM AMRO 2 se aprovechaba de las condiciones de vientos fuertes y el 11 de enero volvía a batir un nuevo récord de velocidad en 24 horas.
Una semana más tarde el Brasil 1 sufría la rotura del mástil al romper un anclaje y el 21 de enero los de Torben Grael se veían obligados a retirarse de la etapa.
Tras 20 días de navegación, el ABN AMRO 1 era el primero en llegar a la bahía de Port Phillip, en Melbourne, Australia, seguido de su hermano pequeño el ABN 2. Un día más tarde, bajo un sol abrasante, el Movistar cruzaba la línea de llegada, haciéndose con la tercera plaza. Cuarto puesto para el Piratas y quinto para el equipo australiano, que por fin llegaba a casa para realizar una minuciosa puesta a punto del barco.
El Ericsson llegaría a Melbourne en mercante y el Brasil 1 realizaría un épico viaje por el desierto australiano en camión, tras haber realizado la mayor parte del recorrido hasta el extremo de la isla australiana bajo aparejo de fortuna.
Prueba costera
La regata costera de Melbourne tenía lugar el 4 de febrero. El equipo carioca dominaba la primera mitad de la regata, beneficiado de las condiciones de vientos ligeros, pero un posterior problema con su spi le obligaba a rendirse ante los de Sanderson, que una vez más se hacían con la primera plaza batiendo al Piratas del Caribe por un minuto y medio. Tercero era el Movistar, seguido del Ericsson y el Brasil 1, que se conformaba con la quinta plaza. Por detrás el ABN AMRO 2 y el Brunel.
El 12 de febrero la flota comenzaba la tercera etapa de la Volvo Ocean Race, que les llevaría de Port Phillip hasta Wellington en un sprint de 1.450 millas por el Mar de Tasmania, desgraciadamente famoso por sus traicioneras aguas y amargas regatas. A los pocos días de navegación el Ericsson empezó a perder millas de ventaja alejándose inexplicablemente del resto de la flota.
Mientras tanto el Movistar y el ABN AMRO 1 mantenían una lucha personal por la primera plaza, el ABN AMRO 2 sufría daños en la mayor y uno de sus tripulantes, Gerd Jan Poortsman, resultaba herido. Tras tres días de navegación la flota llegaba al famoso estrecho de Cook donde la batalla entre el ABN 1 y el Movistar se intensificaría en un emocionante duelo – el más reñido de la historia de la Volvo Ocean Race – con victoria final para el Movistar, que batía su racha de mala suerte al vencer en una regata espectacularmente cargada de emoción al equipo de Sanderson por tan sólo un margen de 9 segundos, en 1450 millas. El tercer puesto era para el Piratas del Caribe, seguido del Brasil 1 de Torben Grael y el ABN AMRO 2 de Sebastien Josse.
La nota controvertida de la etapa la protagonizaría el Ericsson al decidir retirarse de la etapa poco antes de hacer su entrada en Wellington para realizar las reparaciones del barco, que de haberse llevado a cabo en tierra le hubieran costado dos horas de penalización –por ser la etapa un pit-stop-.
Tras el sprint a Wellington, el 19 de febrero comenzaba la cuarta etapa de la Volvo Ocean Race bajo las severas condiciones de mar del Sur y vientos suaves en el Atlántico.
El Piratas de Cayard lideraba las primeras millas de esta etapa de un total de 6.700 hasta Río de Janeiro, mientras el Movistar debía esperar en tierra dos horas, tras la penalización por recibir ayuda externa al reparar el barco en Wellington –pitstop-. El Piratas mantenía ese liderato hasta los Ice Waypoints, donde se lo arrebataría el imparable ABN AMRO 1, cuyas acertadas decisiones tácticas – optaban por el rumbo Sur, mientras el resto de la flota iba al Norte – le otorgaban el oro en una nueva etapa.
Por su parte el Movistar volvía a sufrir problemas a bordo. El 3 de marzo, tras superar Cabo de Hornos, nuevas filtraciones de agua obligaban a los de Bekking a dirigirse a tierra en Ushuaia, Argentina.
Superadas las Falkland Islands, con el ABN 1 escapado del resto del grupo, los vientos amainaban considerablemente. A pesar de estas condiciones adversas, una inteligente decisión táctica de Sanderson le mantenía al frente hasta la línea de llegada el 11 de marzo. Segundo era el Piratas y tercero el ABN AMRO 2, quien recuperado de algunos daños en la mayor, superaba en el último momento a un decepcionado Brasil 1, que llegaba a casa en cuarto lugar. La pobre actuación del Ericsson le catapultaba a la quinta plaza mientras el equipo español, que retomaba la regata el 6 de marzo, cruzaba la línea de llegada una semana mas tarde.
Prueba Costera
La regata costera de Río de Janeiro era una de las más reñidas de la Volvo Ocean Race. Con vientos de hasta 15 nudos, el 25 de marzo el ABN AMRO 1 se coronaba una vez más al cruzar la línea de llegada en primer lugar, perseguido por el resto de la flota.
El Movistar se hacía con una colosal segunda plaza, seguido por el equipo sueco. El Brasil 1, que debía reemplazar en el último momento a Marcel Van Triest por Knut Frostad, se unía a la flota tras su penalización en la segunda boya y repetía con un cuarto puesto ante una multitud de espectadores. Quinto era el ABN AMRO 2 con un desafortunado Piratas del Caribe cerrando la flota.
El 2 de abril daba comienzo la quinta etapa de 5.000 millas desde Guanabara Bay hasta Baltimore. Unas condiciones de vientos muy ligeros y elevadas temperaturas dificultaban la navegación a la flota hasta su llegada a la meta volante en Fernando da Noronha, que el Movistar cruzaba el primer lugar con escasas esloras- por delante del ABN AMRO 1.
Poco después los de Sanderson le robaban el liderato al equipo español y no sorprendían a nadie cuando cruzaban la línea de legada en Chesapeake Bay en primer lugar. Tras ellos los de Bekking y el Piratas del Caribe de Cayard en los puestos de podio, mientras el Brasil 1 de Torben Grael batía al Ericsson y le arrebataba la cuarta plaza. La sexta posición era para los de Sebastien Josse que debía rectificar su rumbo a mitad de la etapa.
La inshore de Baltimore, celebrada el 29 de abril, era todo un espectáculo de los barcos dibujados en la oficina de Farr, que copaban los puestos de podio. Las condiciones de vientos de escasos 8 nudos se presentaban favorables para éstos, mientras los de Juan K. no conseguían ratificar por esta vez el posío.
Con salida desde Anápolis, el Movistar era el gran protagonista de esta regata costera, demostrando su superioridad bajo vientos ligeros. Pegado a su popa, el Brasil 1 de Torben Grael. Sin embargo, era el barco americano Piratas de Cayard, el que tras su duelo con el Ericsson llegaba tercero y recibía la aclamación y los vítores de una entregada multitud. La cuarta plaza era pues para otro de los barcos Farr, el Ericsson. Por detrás del equipo sueco, los dos ABN AMRO y el Brunel.
El 7 de mayo comenzaba el segundo sprint de la Volvo Ocean Race, 400 millas náuticas desde Anápolis hasta New York.
Una táctica salida en vientos ligeros liderada por el Brasil 1 y el resto de los Farr – seguidos bajo la atenta observación de 3.000 barcos de espectadores en las cercanías de Chesapeake Bay – daría paso a una devastadora etapa. En menos de 24 horas el viento pasaba a alcanzar intensidades de 40 nudos en el morro -condiciones de las que el ABN 1 sacaba el máximo partido-. Los de Sanderson se hacían con el liderato de la regata y eran los primeros en pasar el faro de Ambrose, el puente Verrazano y la Estatua de la Libertad hasta la línea de llegada en North Cove. Tras ellos, el Piratas del Caribe, el Brasil 1, el Ericsson y el Movistar. Cerrando el grupo el Brunel y un rezagado ABN AMRO 2.
Más que nunca, el lema de la Volvo Ocean Race se hizo patente “La vida al extremo”.
La flota se despedía de la gran manzana el 11 de mayo para dar comienzo su travesía de 3.200 millas por el Atlántico, en la que sería la más accidentada y trágica etapa de la Volvo Ocean Race.
Desde el inicio los barcos debían navegar en ceñida en vientos ligeros hasta los Great Banks, donde el ABN AMRO 1 sacrificaba momentáneamente su liderato para buscar los vientos más fuertes de un nuevo sistema de vientos. En cuestión de horas las condiciones se complicaban para la flota. Vientos de hasta 50 nudos, mar arbolado con olas gigantescas se convertían en la peor pesadilla para la tripulación del ABN AMRO 2, que perdía a uno de sus compañeros, Hans Horrevoets, al ser arrastrado por una ola.
24 horas más tarde otro gran drama se cernía sobre el Movistar. El barco que había arrastrado problemas desde la salida en Galicia dijo basta. El equipo detectó de nuevo serios problemas estructurales en el área de su quilla.
De nuevo los chicos de Bekking se vieron con el agua por la rodilla y las dos bombas de achique funcionando a plena potencia. No pudo ser y los sueños del equipo se hicieron definitivamente añicos. No había vuelta atrás.
Tras avisar de la seriedad del problema y con la quilla a punto de desprenderse, los 10 tripulantes abandonaron su barco y fueron transferidos a bordo del machacado moralmente ABN AMRO TWO, que fue a su rescate. El 22 de mayo se perdía toda la pista del barco, después de que la famosa tormenta de 50 nudos anunciada por los meteorólogos azotara a la flota.
Esta dura etapa por el Atlántico, que contaba con una meta volante en Lizard, concluía con nueva victoria para el ABN AMRO 1, que cruzaba la línea de llegada el 20 de mayo. El segundo puesto era para el Ericsson, seguido por el Piratas, el Brasil 1, el Brunel y el ABN AMRO 2, que dejaba a la tripulación del Movistar en Falmouth.
Tras lo sucedido en la séptima etapa, la inshore de Portsmouth se convertía en una emotiva regata seguida por miles de espectadores. Bajo vientos variables, que rolaban de 10 a 28 nudos de intensidad y fuertes corrientes, el ABN AMRO 1 volvía a sumar la máxima puntuación, seguido por el Piratas de Paul Cayard, quien cedía su liderato a los de Sanderson en la segunda ceñida tras perder el control de su génova. Tercer puesto para el equipo de Torben Grael, que llegaba a cuatro minutos del líder. Tras ellos, un ovacionado ABN AMRO 2, el Ericsson y el Brunel.
La octava etapa de la Volvo Ocean Race era la mas lenta de la historia de esta regata. Bajo una media de 6 nudos de viento, durante un recorrido de 1.500 millas, el 2 de junio los barcos se dirigían del puerto británico de Portsmouth a Rotterdam.
Tras pasar la Fastnet Rock, en Outer Hebrides, la flota se dividía en dos grupos. El primero liderado por el Ericsson, el Brasil 1 y el ABN AMRO 1 y el segundo formado por el Piratas, el ABN 2 y un fortalecido Brunel.
El Comité de Regatas se veía obligado a acortar el recorrido en Pentland Firth debido a la escasa intensidad de viento y el consecuente retraso de lo barcos. Ya próximos a la costa, los bancos de niebla hacían más interesante esta lenta etapa que acabaría con una espectacular victoria del Brasil 1, quien por fin batía a los de Sanderson tras un intenso match-race. El equipo preferido por el público, patroneado por Torben Grael, demostraba por fin su gran capacidad de rendimiento y sumaba la máxima puntuación en la penúltima etapa de la Vuelta al Mundo. El tercer cajón era para un satisfecho Ericsson. Un día mas tarde el grupo de plata, el Piratas, el ABN AMRO 2 y el Brunel, cruzaría la línea de llegada en Rotterdam.
Regata Costera
La inshore de Rotterdam volvía a aplaudir al equipo carioca, que en esta ocasión conseguía la plata, tras una intensa batalla con el imbatible ABN AMRO 1, quien vencía en casa.
El role constante de vientos de escasa intensidad no solo provocaba un retraso en la salida de la costera sino que ponía a prueba la las habilidades tácticas de los equipos.
El Piratas del Caribe se tenía que conformar con el bronce, mientras el Ericsson se hacia con la cuarta plaza seguido del Brunel y el ABN AMRO 2.
El 15 de junio comenzaba la última etapa de la Volvo Ocean Race 2005-2006 que llevaba a la flota desde Rotterdam hasta el puerto sueco de Goteborg en un corto sprint de 500 millas.
El colofón de esta regata única por todo el mundo no podía tener mejor final y en el último tramo, en el faro de Trubaduren, se vivía uno de los momentos más emocionantes de esta edición. El Piratas del Caribe de Paul Cayard, en su lucha por la segunda plaza, hacia honor a su nombre y robaba a los niños del ABN AMRO 2 su final de cuento. Bajo un hermoso día soleado, el americano Cayard llevaba a su barco de bucaneros hasta la línea de llegada en primer lugar donde eran recibidos con aplausos por los miles de espectadores que atiborraban el Race Village de Lindholmen. El Piratas conseguía así su primera victoria en esta regata y se coronaba con la plata en esta edición de la Volvo Ocean Race.
El Brasil 1 de Torben Grael, que cruzaba la línea de llegada en tercer lugar, consolidaba su tercer puesto en el podio y la magnífica actuación del equipo brasileño, que participaba por primera vez en una regata de estas características.
Tras ellos, un espléndido Brunel hacía su entrada en el puerto sueco, seguido del Ericsson y finalmente del ABN AMRO 1, para quien este resultado no afectaría a su impresionante palmarés y victoria final en la Volvo Ocean Race 2005-2006.
El resultado final tras ocho meses de dura competición, nueve etapas, siete regatas costeras y 6 metas volantes es los siguiente:
1. ABN AMRO 1: 96
2. Piratas del Caribe: 73
3. Brasil 1: 67
4. ABN AMRO 2: 58.5
5. Ericsson: 55
6. Movistar: 48
7. Brunel: 15.5
Realmente tengo que admitir qye he pasado miedo, mucho miedo
Tripulante en el palo del Piratas ©Oskar Kihlborg / Volvo Ocean Race
Salida de la Flota en la Volvo Ocean Race 2005-06 ©Oskar Kihlborg / Volvo Ocean Race