Guy Salter/Ericsson 4/Volvo Ocean Race/
El regatista uruguayo Horacio Carabelli tiene muy claro que es muy pronto para cantar victoria, y, a pesar de los 13 puntos de ventaja que le lleva el Ericsson 4 al segundo de la general, el Telefónica Azul, no está dicha la última palabra.
“Quedan pocas millas y hay que cuidarse mucho. Todavía no están definidos los resultados. Va a ser difícil, sobre todo contra Telefónica y Puma, así que trataremos de cuidar esos puntos de ventaja que tenemos.”
“Aún no está definida la parte meteorológica pero puede ser una etapa de poco viento al final y muy dura. Si hace poco viento eso favorece a los otros barcos. Así que vamos a ser muy conservadores como hemos sido hasta ahora.”
“El otro gran reto de la etapa es la navegación. Es una etapa de mucha navegación. Hay que pasar por el canal el la Mancha, que es muy activo en términos de navegación, luego cerca de Holanda hay un barlovento sotavento frente a Rotterdam, que es un lugar difícil y de allí para arriba es lo que corrimos la vez pasada que fue complicado y puede tener un resultado sorpresa.”
“A nivel táctico puede haber una diferencia entre los que están peleando por ganar puntos y los conservadores. Es posible que se separe la flota, los que arriesguen mucho y los que no. Los que arriesgan más podrían sacar provecho de esa división.”
“En el Ericsson 4 tenemos una situación cómoda pero no hay mejor ejemplo que la costera pasada en la que quedamos quintos y Puma fue el primero y basta que hagamos eso en las próximas tres etapas y se desvanecen los 13 puntos de ventaja.”
“En Estocolmo ya estará más definida la regata, porque ya sólo faltará una costera y una etapa.”
“El hecho de que sea una pitstop significa que ésta es una etapa como si llegara a Estocolmo y hay que encararlo de esa manera. Va a ser muy complicada. Mucho más que otras. La estrategia es una de aquí a Marstrand y otra de allí a Estocolmo, pero en realidad es como si fuera una sola etapa que vale el doble. Esta es una etapa más larga y luego son apenas 300 millas hasta Estocolmo.”
“Al llegar no puedes trabajar en el barco, el inventario de velas es el que llevas hasta el final. Hay que tratar de llevar lo mínimo posible. En la tripulación hay gente lo suficientemente capacitada como para arreglar el barco. El único problema es que hubiera una rotura grave, como un mástil o algo así, entonces sería una catástrofe ya que por la naturaleza de la etapa se podrían llegar a perder 16 puntos ya que la etapa es tan corta que no se puede recibir ayuda externa. Así que se puede decir que en esta etapa hay 16 puntos en juego. A pesar de que quedan poco más de 1000 millas de las 37.000 millas totales de la regata, está todo en juego.”
“Puedes pensar que no es justo, pero es así como está planteada esta regata para mantener la expectativa del público.”