En menos de cinco años, el lugar que dará cobijo a las olimpiadas en su apartado náutico, hogar del equipo chino que participó en la America’s Cup y ahora, nuevo puerto-etapa de la Volvo Ocean Race en China, Qingdao ha pasado de ser una relativamente desconocida ciudad en la península de Shangdong a ser un lugar, ahora sinónimo de emplazamiento de alto nivel para eventos náuticos.
Dejándose llevar por la burbujeante economía china, el apetito por la inversión interna, y rivalizando con otras ciudades chinas, Qingdao se ha ganado la distinción de Ciudad de la Vela, tal y como tiene intención de continuar después de la regata olímpica del próximo año.
Qingdao es una concurrida playa turística en China, una urbe desorganizada de casi 7.5 millones de habitantes, a unas 350 millas (560Km) al Norte de Beijing, que descansa en la Bahía de JiaoZhou frente al Mar Amarillo.
Sus orígenes en la provincia de Shandong datan de hace unos 6.000 años, y las cercanas montañas de Laoshan fueron cuna del Taoísmo, pero al mismo tiempo, Qingdao fue originalmente un poblado de pescadores que creció progresivamente hasta llegar a ser el puerto de comercio marítimo más importante de la provincia.
En 1891, la corte imperial Qing instauró aquí una guarnición militar, pero seis años después, tras la derrota de China en las Guerras del Opio, las tropas alemanas ocuparon Qingdao hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuando Japón lo invadió y se hizo con el control de la ciudad.
Al final de la Guerra, la ciudad fue formalmente entregada cuando las concesiones alemanas pasaron a los japoneses.
El 4 de mayo de 1919, las gentes de China se revelaron y tomaron las calles protestando contra la continua ocupación japonesa, marcando así el comienzo de la moderna era china revolucionaria y dando auge a la formación del Partido Comunista Chino dos años después.
En 1922, China recobró de nuevo los derechos de gobierno para Qingdao, pero incluso esto era de tinte temporal y no fue hasta después de la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial, cuando Qingdao volvió a manos de China.
La ocupación alemana generó una arquitectura al estilo de las ciudades Bávaras, y muchos edificios aún se mantienen completos y en pie, algunos restaurados, un bellísimo contraste con miras a Oriente y a las gigantes torres de cristal que ocupan el nuevo Distrito Centro de Negocios, construido en los alrededores de la Marina Internacional de Qingdao y del Centro de Vela.
Desde 1984, cuando Qingdao fue una de las 14 ciudades costeras abiertas a los turistas, la ciudad ha crecido hasta llegar a ser el cuarto puerto del país por volumen de manufacturas y una próspera ciudad turística que atrae a 15 millones de visitantes al año.
Por derecho propio, cuenta con una planificación de estado y poder presupuestario, así como su propio poder provincial en cuanto a la gestión económica.
Mientras el moderno centro de la ciudad de Qingdao ahora alardea de un panorama urbano que rivaliza con el de cualquier ciudad occidental, el conservado patrimonio alemán incluye el Área de Concesión Alemana al Oeste de la ciudad.
En las laderas más al Sur de la colina de Xinhao, se construyó en 1903, la residencia del gobernador alemán, con un estilo amplio que incluía cuatro pisos, como si de un castillo del siglo XVIII se tratase, no obstante, este sector occidental y original de la ciudad, que cuenta con la esotérica mezcla de estilos arquitectónicos europeos y de la historia occidental, afirma tener su origen en unos 24 países distintos.
En el área de Badaguan hay una importante colección de más de 100 edificios diferentes de casas solariegas suburbanas de dos plantas, que se completan con unos jardines inmaculados y vistas al mar, cada uno de estos edificios, cuenta con un estilo individualistas según el gusto del propietario, una tranquila e incongruente vuelta atrás en el tiempo que supone una de las atracciones más visitadas por los turistas de la ciudad, alejado del bullicio de la metrópoli.
El muro amarillo de 17,5m de altura de la iglesia luterana, diseñada en un estilo bizantino, fue la primera huella arquitectónica notable de los alemanes, construida en 1910. No fue hasta 1934 cuando se terminó la catedral católica alemana de San Miguel, con un estilo gótico clásico. Allí es donde rezan los 10.000 católicos de la ciudad. Y la original estación principal de ferrocarril, que parece haber salido de una postal bávara.
Y frente a todo ese ruido, calor y olores del palpitante centro de la ciudad, encontrarán largos paseos para disfrutar cara al océano; el histórico Qingdao Pier de 440m de largo, los amplios y bellamente trazados parques y, por supuesto, las playas de bañistas.
Típicamente, cuando los residentes locales no están trabajando, les encanta, en verano, pasar el tiempo fuera de casa y disfrutar de su localización junto al océano.
Pero uno de los mayores legados comerciales de los alemanes es la famosa cervecería Tsingtao (que recibe el nombre de la original Escuela Francesa de Extremo Oriente en Qingdao) establecida en 1903 por los colonos alemanes y británicos tratando de fabricar una cerveza tipo Pilsen para los alemanes y otros colonos occidentales de la China.
Originariamente, utilizaba el agua de la cercana montaña de Laoshin. Desde entonces, ha crecido hasta convertirse en una de las mayores cervecerías chinas, exportando a más de 50 países y responsabilizándose de más del 50% de las exportaciones de cerveza chinas. Ahora están operativas 14 cervecerías distintas y cuenta con plantas de malta en 18 provincias chinas distintas.
La llegada de la regata olímpica está teniendo un profundo efecto en el área local del centro de la ciudad y en sus gentes. Construido con un coste de $440m, incluyendo la reubicación del viejo astillero, el recinto cubre unas 45 hectáreas de tierra e incluye una recientemente construida villa olímpica, un centro para los atletas, y otro administrativo, un gran centro de prensa y un pabellón de logística. Todos los edificios principales cuentan con el entusiasmo de terminar siendo destinados a uso privado o público, con la excepción del centro administrativo, que albergará un completo centro de vela.
Hay un gran número de lugareños motivados como voluntarios para hacer de guías y ayudantes durante los Juegos, y a muchos se les ha animado a aprender inglés. Hasta los miles de taxistas de Qingdao han estado asistiendo a clases de inglés con ese deseo por asegurar que los visitantes lleguen al que será su destino favorito.
Ha sido el éxito industrial y comercial lo que avala la habilidad de Qingdao para dar su salto al escenario mundial. Los 30 minutos de ruta, en hora punta, desde el aeropuerto al centro de la ciudad es la instantánea natural del corazón del territorio industrial de Qingdao.
Desde corporaciones multinacionales hasta especialistas de nivel medio y manufacturas a nivel de usuario, el crecimiento económico de Qingdao ha sobrepasado la media nacional.
En 2006, Qingdao fue tercera en el ranking de inversiones extranjeras (tras Suzhou y Shanghai en el Este de China), atrayendo a grandes corporaciones tales como GM, Intel, IBM, Dell, Motorola y GE provenientes de los EEUU, LG desde Korea y Toyota desde Japón. Más de 160 empresas de las famosas Fortune 500, ya han echado raíces en Qingdao, según el Qingdao Foreign Trade and Economy Bureau (lo que vendría a ser la Cámara de Comercio Exterior y Economía de Qingdao).
Como contrapartida, esto ha generado una gran comunidad de expatriados. Las tripulaciones de la Volvo Ocean Race y los turistas no pasarán dificultades para encontrar especialistas o consejo en general por parte de un gran enclave de europeos y americanos que han sido arrastrados a la ciudad.
La vela en Qingdao está aún en su más tierna infancia, pero proliferan las iniciativas locales. Recientemente, este deporte ha conseguido incluirse en los planes de estudio de 140 escuelas y más de 1.000 jóvenes han sido introducidos en el mundo de la vela a bordo de un Optimist. Un campo de verano de dos semanas antes de la prueba del evento olímpico en 2007 culminó con una regata en la que compitieron más de 400 Optimist. Empresas y agencias han apoyado la provisión de más de 900 Optimists en Qingdao para los jóvenes aspirantes a regatistas. Su ambición es llegar a tener 40 escuelas de vela y 100 clubes de vela junior activos en Qingdao para cuando las regatas de las olimpiadas de 2008 den comienzo. Este proyecto de llevar La Vela a la Escuela es una de las claves a la hora de mantener el interés por el deporte después de las olimpiadas.
“El problema en estos momentos es que no hay suficientes orientadores y entrenadores locales, pero el entusiasmo por parte de los oficiales locales y los jóvenes está funcionando bien”, nos cuenta Teodora Lazarova, Directora de Marketing en Zou Inter Marine, constructores de barcos con base en Qingdao que entregaron los 900 Optimists para esta iniciativa, en tan sólo tres meses.
“El problema eterno, es que no hay muchos eventos en Qingdao o en China y sólo será cuando eventos y barcos estén de algún modo establecidos aquí, cuando la vela realmente empezará a despegar”.
Cuando la marina olímpica sea autorizada para el uso público el año próximo, será la segunda marina de la ciudad junto con la Marina Internacional de Yinhai. Ya se han planeado dos o tres más para ese tramo de costa que le sigue, pero en realidad, no será hasta que la competición y la demanda evolucione, cuando los precios bajarán a un nivel realista en comparación con aquellos a los que los visitantes occidentales están acostumbrados, y a lo que un dueño de un barco modesto de crucero se puede permitir.
Hay unos cuantos que dudan que China llegue a ser una fuerza importante en la vela olímpica. Conseguir alguna medalla en aguas nacionales es posible para 2008, pero sin duda para 2012 en Weymouth, los chinos bien podrían encontrarse retando a las super estrellas de la vela. La mayoría de los directores de vela olímpicos creen que para 2016, China será uno de los mejores países.
Paseando por Qingdao, igual que en la mayoría de las ciudades modernas, se pueden observar, codo con codo, muestras de experiencias tradicionales y de cultura moderna.
Atravesando las calles en el calor de la tarde y nos encontraremos con la generación más mayor de la ciudad, en cuclillas uno al lado del otro, en cualquier escalón que parezca adecuado, en el borde de la acera, o en una plaza pública, simplemente pasando el tiempo con un tazón de fideos chinos.
En muchos espacios abiertos, podrá encontrarse con individuos perdidos en su propio mundo o en grupos, practicando 'wushu' – o más a menudo, Kung Fu o Tai Chi. Wushu es el término correcto para todas las artes marciales chinas, pero en la práctica, se ha convertido en una actividad y deporte competitivo de tipo estético y atlético.
En el puro centro de la ciudad, los grandes almacenes Jusco están en pleno apogeo para arreglarse al anochecer y en un entorno urbano moderno, es de todo pero indiscutiblemente de una gran ciudad occidental. Los bares y restaurantes ofrecen una creciente variedad de estilos europeos: italiano, francés, alemán, ruso-hindú e inglés y un sostenido crecimiento en el número de bares de copas.
Las 10 mejores cosas para hacer en Qingdao
1. Zhan Qiao Zhan Qiao es el símbolo de Qingdao. Se caracteriza por su espigón que sale al mar y termina en el pabellón chino, desde el que los visitantes pueden ver una minúscula isla llamada “Tiny Tsingdao”. El nombre de la ciudad viene de esta isla.
2. Eight Passes (ocho pasos) Eight Passes es el más adecuado lugar para reflejar lo más destacado de Qingdao “Baldosas rojas, Árboles verdes, Mar y cielos limpios”. La arquitectura que se encuentra es de estilo ruso, estilo ONU, estilo francés, estilo alemán, estilo estadounidense, estilo japonés, estilo danés, etc.
3. Bathing Beach (playas de bañistas) La Primera Playa de Bañistas de Tsingtao (Tsingtao First Bathing Beach) es la playa número uno de todo el país. Allí podrá disfrutar de las montañas, árboles, arquitectura moderna y villas.
4. Montaña de Laoshin La montaña de Laoshin está ubicada en el Este periférico de Qingdao. Es famosa por ofrecer un paisaje maravilloso en el que se combinan mar y montaña.
De compras
5. Sunshine Shopping Mall Sunshine Shopping Mall es un completo centro comercial de Qingdao que ofrece ropa, cosméticos, complementos y utensilios del hogar o alimentación, todo de primeras marcas.
Ocio
6. Sailing Boat (Barco a Vela) El centro de las Regatas Olímpicas de Qingdao cuenta con un total de 45 muelles, de los cuales, 30 serán utilizados para la regata. La regata de las olimpiadas de 2008 partirá desde aquí.
7. Qingdao Polar Ocean World (Mundo Oceánico Polar de Qingdao) Qingdao Polar Ocean World está compuesto por una sección de animales del océano polar, una sección de tecnología oceánica, un bar, una calle de tiendas con vistas al mar, y un hotel de cuatro estrellas y puerto, también con vistas al mar. Se ha convertido en uno de los 7 iconos desarrollados para las olimpiadas de 2008.
Cocina
8. Cerveza Tsingtao Tsingtao es una famosa marca de cerveza en China. Utilizando materiales de alta calidad y una mezcla especial, la clásica forma de fabricar cerveza así como una tecnología única; la cerveza Tsingtao se ha ganado el mérito tanto en casa como en el extranjero.
9. Marisco de Tsingtao Disfrutar del marisco en Qingdao es una obligación para todos los que viajan hasta aquí. Aperitivos hechos a cuchillo, almejas, o el llamado sleeve-fish (una especie de calamar), etc., son especialidades aquí.
Vida nocturna
10. Q Bar y Babyface Q Bar está en el Hotel Shangri-La de Qingdao. Podrá disfrutar de una buena carta de vinos. Los vinos se colocan en esas enormes copas de cristal para la cata de los clientes. De la misma manera, Babyface, como otras ciudades en China, es el paraíso para la juventud.