Galway

Riverside view in GalwayMagnify

PERFIL DE GALWAY

Cuando la Volvo llegue a Galway, se espera un cuarto de millón de espectadores para las regatas costeras y el evento pro-am en la bahía.

Hay planes incluso de una fuente de 1.000 pies (unos 300m) para que esté lista y dé la bienvenida a los regatistas. La expectación crece semana a semana, y Galway no está sólo viva – está alborotada y cantando. Démonos una vuelta por sus alrededores.

Fue una gran hazaña para Irlanda, y particularmente para Galway, antigua ciudad de la costa Oeste, que desembarcase la Volvo Ocean Race. El evento tendrá, por primera vez en la historia, un puerto-etapa en Irlanda, en las legendarias aguas de la bahía de Galway, al final de la primavera de 2009, después de que la flota de la Volvo haya completado su sprint de alta velocidad cruzando el Atlántico desde Boston, Massachusetts.

Y se quedarán en puerto dos semanas. Pero quizás, no deberíamos asombrarnos demasiado – después de todo, la ciudad ha mirado hacia el Oeste a través del océano durante mil o más años, y Boston y Nueva York han sido los destinos habituales de las innumerables corredurías irlandesas en busca de una nueva vida durante el siglo XIX.

Ahora, nos devuelven el cumplido. Encontrarán una ciudad próspera en todos los sentidos. Es un gran imán turístico, y en los últimos años se ha convertido en el centro de la industria irlandesa de alta tecnología, con gigantes internacionales tales como Boston Scientific, Nortel Networks y Hewlett Packard establecidos aquí.

El Tigre Celta (apodo de la República de Irlanda relativo al rápido crecimiento económico que experimentó durante los años noventa hasta 2001 o 2002) arde de manera brillante en Galway, y además de ser la ciudad más al Oeste de Europa, en los últimos años, también ha sido la ciudad europea que más rápido ha crecido.

La población base está justo por encima de los 70.000 habitantes, pero durante la primavera y el verano aumenta debido a los muchos visitantes de varios festivales de música, el Festival Internacional de Literatura, el Festival de Arte de Galway (el mayor de Irlanda), el Festival de Ostras y las Carreras de Galway, que atraen a unos 200.000 visitantes durante siete días.

El centro de la ciudad de Galway es Eyre Square, un pequeño y frondoso parque cerca de la estación de autobuses y de tren. Es una concurrida plaza durante todo el día y gran parte de la noche, y fue aquí donde el presidente John Kennedy habló en su visita a Irlanda poco antes de su muerte.

En los jardines de la plaza se encuentra la estatua al querido poeta local Padraic O’Conaire, quien murió en 1928 y fue pionero del resurgir de la literatura en gaélico.

A un corto paseo se encuentra la calle Shop Street, ahora peatonal y llena de carácter, donde está el edificio antiguo mejor conservado de Galway: el Castillo de Lynch. La leyenda cuenta que hacia 1490, el alcalde se vio forzado a ser el verdugo que ejecutaría en la horca a su propio hijo, culpable de matar a un visitante español.

Éste es supuestamente el origen del verbo en inglés “to lynch” (linchar) – aunque la mayoría de los expertos creen que, de hecho, desciende de la Virginia del siglo XIX. Otro Lynch de Galway, John, fue el último signatario de la Declaración de Independencia Americana. Hoy en día, las paredes del castillo protegen el banco local, pero aún se pueden admirar las extrañas tallas de animales y refinadas puertas y ventanas.

La Shop Street (calle de tiendas) termina convirtiéndose en la High Street (calle principal) y después en Quay Street (calle del muelle) en su parte inferior, y aquí es donde se encuentra el corazón palpitante del ocio de Galway, con restaurantes y bares en abundancia y de todos los tipos. Por la noche, la calle se llena de jóvenes visitantes y de música irlandesa, uno de los grandes placeres de la visita a esta ciudad.

Pasado el final de Quay Street circula el río Corrib, que une el gran lago Corrib (justo al Norte de la ciudad) con el mar. Aquí se puede ver un pequeño monumento que conmemora la visita de Cristóbal Colón a la ciudad. Fue entregado a Galway por la ciudad natal de Colón, Génova, en 1992, para señalar el 500 aniversario del viaje del descubrimiento de América.

La visita del explorador a Galway fue más temprana, posiblemente en su ruta hacia Islandia. Rezó por unos mares en calma en la iglesia local de San Nicolás, que todavía sigue en pie, y que también es lugar interesante de visitar por sus finas tallas. El repicar de sus ocho campanas ofrece un cautivante entorno sonoro en esta pequeña y bulliciosa ciudad.

Detrás del monumento a Colón está el Arco Español, restos de una muralla defensiva construida por los ingleses cuando luchaban contra la Armada Española en 1588. Sir Francis Drake y las tormentas del Atlántico terminaron con la ambición castellana.

La ciudad ha mantenido acuerdos comerciales con España durante muchos años, y algunos dicen que las chicas de ojos negros de Galway aún muestran su rastro. Un paseo río arriba nos lleva hasta el puente Salmon Weir Bridge. Aquí, el pescado se atrapa a toneladas año tras año, mientras van de camino río arriba hasta el lugar donde desovan, y allí se congregan vástagos y pescadores de caña.

El río también divide Galway de Claddagh, originalmente una pintoresca villa a las afueras de la vieja ciudad, y ahora una de las zonas de mayor auge residencial. Es la cuna del anillo Claddagh de la amistad, famoso entre las fans de Buffy Cazavampiros, y símbolo para muchos de una leyenda romántica. Los habitantes de Claddagh solo hablaban irlandés hasta bien entrado el siglo XX.

Galway cuenta con 13.000 estudiantes que contribuyen enormemente a la sensación joven que da la ciudad. Pero también hay mochileros y autoestopistas que provienen de todos los rincones de Europa y algunos de EEUU, rastreando sus raíces. Los lugareños creen que el éxito del equipo de fútbol nacional en el campeonato Italia 90 impulsó un crecimiento acelerado del turismo irlandés, y aún lo animó más, las tres victorias del concurso de Eurovisión.

Mientras caminas por las estrechas y apelotonadas calles, te encuentras con malabaristas y artistas de todo tipo, haciéndose hueco entre las mesas de las terrazas de bares y cafeterías.

En lo alto del ranking de los más queridos pubs de música están The Quays, (para actuaciones improvisadas de música irlandesa), The Front Door, Busker Browne’s y “The Skeff”. También se puede encontrar música tradicional irlandesa en Taaffe’s, Taylor’s y Tigh Neachtain. Este último se alberga en la antigua casa de un político local. Tiene un mirador, una chimenea medieval y más carácter que 20 bares de los ‘normalitos’. “Tigh Neactain” significa “El Pub de Naughton”, y el nombre de Naughton tiene su significado en Galway.

En los pubs y bares de Galway se atienden todos los gustos musicales, pero también hay muchos en los que simplemente, se disfruta de la tranquilidad de una bebida. Dicho sea de paso, una Guinness tiene menos calorías que una Bud, pero para una novedad, una galardonada cerveza negra, pruebe O’Hara’s. Y si busca una cerveza realmente local, pruebe una caña de Galway Hooker Irish Pale Ale (en caso de duda, una Galway Hooker es un barco de pesca tradicional, a pesar de que en inglés, la palabra ‘hooker’ se destine con frecuencia a ciertas mujeres de ‘moral distraída’).

Dos de los mejores restaurants de Galway son el Santini en el recientemente abierto y lujoso e impresionante G Hotel, y el Oyster Room, en el más tradicional Meyrick Hotel de Eyre Square. A pesar de ello, la mayoría de los visitantes descubrirán lo bien que se come en cualquiera de los pubs, como McSwiggan’s o Taaffe’s. Ard Bia, un poco más arriba del de Naughton es perfecto para vegetarianos.

El lugar clásico para comer en Galway podría seguir siendo McDonagh’s Seafood House (anteriormente conocido como Fish Café). Se sirven unas maravillosas patatas fritas y una amplísima variedad de pescado. Las ostras de Galway se envían a todas partes de Europa e incluso a Canadá, y en octubre, el festival internacional de ostras atrae a ricos y famosos, así como a muchos otros. Parece ser que la mezcla de agua salada y fresca de la bahía de Galway da un especial sabor a las ostras locales.

A las afueras de la ciudad, las principales atracciones son las islas Aran y el espléndido paisaje de Connemara. Son las islas situadas en la boca de la bahía de Galway, las que atraen a muchos turistas a la región. Inishmore, Inishmaan e Inisheer cuentan con magníficas vistas en un entorno salvaje y agreste en las proximidades de sus antiguos fuertes e iglesias. Inishmore es la más grande de las islas con 8 millas de largo (casi 13Km) y cuenta con varias poblaciones.

Con un gran número de habitantes que vino dado como resultado de que Cromwell condujese a los irlandeses cada vez más allá, hacia el Oeste, durante el siglo XVII, las islas siempre han mantenido sus distancias, misterio y proximidad a la naturaleza agreste. El irlandés sigue hablándose con mucha asiduidad por allí, aunque la despoblación amenaza. Sus principales publicistas fueron probablemente John Millington Synge con su obra “Riders to the Sea”, escrita en 1902, y Robert Flaherty con su ya clásico documental de 1934, “Man of Aran”, describiendo las dificultades de una familia de granjeros y pescadores.

La película se proyecta a los visitantes todos los días en Inishmore. Los mundialmente famosos jerséis de Aran se originaron aquí. Cada familia de pescadores haría el punto de un modo distinto, para así reconocer más fácilmente a sus hombres ahogados. Hay alojamiento disponible en todas las islas, y algunos visitantes se quedan durante meses. El trayecto en transbordador desde Galway es de unos 45 minutos y también hay vuelos disponibles.

Connemara es el nombre del área de la Provincia de Galway al Oeste de la ciudad. Aquí es donde comienza el esplendor real del Oeste. El paisaje es excepcional, con morados pantanos y brezales, colosal, playas vacías que parecen barridas, tumbas megalíticas y turbas. Hay innumerables especies de pájaros para deleitar a todos los que disfrutan observándolos.

Clifden es el único municipio real de la región, y cuenta con una población de menos de 2.000 habitantes. Marconi hizo su enlace telegráfico con Nueva Escocia desde sus proximidades, y Alcock y Brown hicieron un aterrizaje forzoso aquí, dando fin a su primer vuelo trasatlántico en 1919. Estos dos hechos, realmente enfatizan la posición que la región ocupa en el ‘final’ del viejo mundo, y con la vista puesta en el nuevo mundo.

Al final de la primavera de 2009, este nexo de unión se verá subrayado una vez más cuando la flota de la Volvo Ocean Race llegue al puerto de Galway. De esta forma, muchos de los irlandeses-americanos originarios del Oeste de Irlanda y los irlandeses de Galway, igual que los visitantes de ese día, estarán pensando en lo emocional y lo histórico que une a ambos países y, con la puesta de sol sobre la Bahía de Galway, levantarán sus copas en su honor.

Outside the city, the chief attractions are the Aran Islands and the splendid scenery of Connemara. Find out more about this beautiful region by visiting the website www.letsdoitgalway.com.

QUE HACER

DIEZ MEJORES ATRACCIONES DE GALWAY

Las islas de Aran: sobrecogedor paisaje marítimo del Atlántico, viejos fuertes e iglesias, asentamientos gaélicos peculiares.

Parque Nacional de Connemara: Maravillosas tonalidades de pantanos y brezales, tumbas y playas vacías que parecen barridas.

Galway Irish Crystal Heritage Centre: Celebra “el rico y colorido legado de la antigua ciudad”. Se explica la complejidad del proceso de elaboración del cristal y se muestra una película, encargada especialmente, sobre Galway.

La colegiata de San Nicolás: La iglesia parroquial más grande de Irlanda aún en uso. Fundada en 1320, fue dedicada al santo patrón de los navegantes. Preciosas tallas.

Castillo de Lynch: Siglo XVI, remodelado en la década de 1960. Notable por sus estrambóticas gárgolas.

Casa Museo de Nora Barnacle: Fue la mujer de James Joyce, gran amor y mayor musa. Algunos dicen que fue la modelo para Molly Bloom. Los devotos de Joyce no se la pueden perder.

Athenry, Provincia de Galway: Una de las más notables ciudades medievales de Irlanda. Data desde la construcción de su castillo en 1250.

Dartfield en la Provincia de Galway: Museo Ecuestre irlandés y su parque.

Centro de Artesanía de Spiddal, en la Provincia de Galway: Los artesanos que trabajan y venden sus creaciones aquí, adquieren su inspiración del paisaje y cultura de Gaeltacht, la región que habla gaélico.

Museo de la Ciudad de Galway: Tres pisos que cuentan la historia de la ciudad desde los tiempos medievales hasta hoy.

INFORMACIÓN LOCAL

En la ciudad, hay alojamiento más que suficiente para todos los visitantes. A parte de los dos hoteles de lujo ya mencionados, hay un Best Western y un Travel Lodge, pero muchos preferirán probar un hotel más pequeño y más distintivo del estilo irlandés, o uno de los muchos Bed & Breakfast (cama y desayuno) de la ciudad o cortijos. La Oficina de Turismo de Galway en Eyre Square tiene todos los nombres.